Archivo de la etiqueta: Organización

La nueva normalidad

Mucho hemos escuchado ya sobre las dinámicas de la – ya no tan nueva- normalidad fuera de casa, pero… ¿Y dentro de ella?

Para mi ha sido una fase de reconectar con mi hogar y verdaderamente habitarlo, no solo llegar a dormir aquí. Me di cuenta de esas cosas de las que no era muy fan, pero que eran funcionales (un horrible bote de basura amarillo en el baño). Viéndolo de vez en cuando, meh, pero verlo todo el día, todos los días hizo que me temblara el ojo.

Observa tu espacio con otros ojos

Desde que la pandemia comenzó, empecé a soñar mucho con una casa abandonada que se supone era mía. Las primeras veces iba a recoger solo la correspondencia y a barrer. Yo creo que al menos una vez por semana soñaba con la casa. De repente empecé a limpiar los estantes, luego a arreglar el jardín. La última vez que soñé con la casa, compré y acomodé una vajilla nueva. La casa nada parecía ya a la del principio. Incluso el pasto del jardín era verde. La relación más obvia, es la de poner manos a la obra en casa; en un sentido más introspectivo, esa casa soy yo misma, reconstruirme a mi misma (pero eso será para otro post).

¿Puedo cambiar las cosas? ¡Puedo cambiar las cosas!

1. Pela los ojos y analiza tu casa como cuando analizas la casa de alguien que no te cae tan bien (así sí hasta el mínimo detalle encuentras).

2. Yo fui analizando cuarto por cuarto para no sentirme overwhelmed y que en lugar de querer arreglar, huyera.

3. Cambia esas cosas dependiendo de tu necesidad ACTUAL, no la del pasado, y mucho menos, la del futuro. Yo tenía cosas que me regalaron cuando me mudé (hace casi 10 años) y que no me encantaban, pero el dinero escaseaba. Ahí yo necesitaba las cosas por funcionalidad. Ahora que estoy en un punto muy distinto, mi necesidad es estética: cosas lindas que se coordinen entre sí. Me estoy centrando en darle una personalidad concreta a mi casa, un mood.

4. Si está roto o ya no sirve, sácalo de tu vida, no lo necesitas.

5. Si nunca lo usas, sácalo de tu vida, no lo necesitas.

6. Si lo tienes guardado porque “puede ser útil en el futuro”, ¡¡sácalo de tu vida, no lo necesitas!! Aaah, ¡Cómo nos encanta guardar fregadero y media! Dejar ir es un ejercicio de amor propio. Proyectamos en los objetos – y en la gente- nuestros miedos e inseguridades.

7. A veces no necesitas algo nuevo, solo cambiarlo de lugar. Un acomodo nuevo te da un vibe completamente distinto.

8. Que se te dibuje una sonrisa al entrar a ese “nuevo” espacio. O puedes suspirar. O tu piecito puede hacer “pop”.

9. Disfruta el proceso. Como todo en esta maldita vida, prueba y error. No te frustres (o si te frustras date un break y otro día le sigues) y que sea una actividad que disfrutes. Es TU espacio y todo se vale.

10. Lo que saques de tu vida, y de tu casa, si es útil, regálalo, dónalo o véndelo, según sea tu necesidad. Se vale vender las cosas, no todo debe ser caridad (reconoce tu esfuerzo para adquirirlas) y no todo es dinero (donar y regalar te da una sensación de gratitud muy bella). Seguro algún recién mudado lo agradecerá (y lo mantendrá por 10 años).

XOXO, D.